Ambiente Laboral

Estrés Laboral: 5 factores que facilitan la aparición

El estrés es un mal muy común dentro de la sociedad de hoy. Se extiende y aumenta por nuestra incapacidad de distinguirlo. A continuación haremos un pequeño recorrido a través del concepto de estrés laboral y cómo puedes evitarlo.

El estrés tiene capacidades únicas de camuflajearse en nuestro entorno y esto se debe muchas veces a que le conferimos. Y es que muchas veces esto tiene que ver con aspectos culturales y sociales que son aceptados. E incluso, son incentivados. El hecho de que tenga la capacidad de camuflarse se debe a que no lo conocemos, no lo identificamos y no actuamos.

Comentarios como «hoy tengo que doblar turno», «debo trabajar horas extras otra vez», «no me sale nada bien en la tienda», ¿son habituales en tu día a día? Puede que estés sufriendo de ansiedad, fatiga y otros puntos los cuales siquiera te has percatado. Es importantísimo que tomes en cuenta qué lo está causando, ya que el estrés tiene muchísima relación con nuestro estilo de vida, nuestra forma de pensar y nuestro trato con la sociedad. Es por ello que puede afectarnos en muchos ámbitos de nuestra vida cotidiana.

Es imprescindible aclarar que el estrés es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante la presión de una u otra responsabilidad la cual debamos rendir al máximo. Pero cuando dicha presión se extiende por un periodo prolongado, puede generar consecuencias no muy buenas para nuestro bienestar. El contemplar una comparativa como «pero mis compañeros también se quedan hasta tarde», o «pero esto se debe entregar lo antes posible» pueden llevar a que camuflajemos las posibles entradas del estrés. Existen diversos factores que pueden abrirle la puerta al estrés laboral, por lo que es importante aprender a identificarlos para luego gestionarlos y manejarlos fluidez en dicho entorno.

FACTORES A TENER EN CUENTA

1. Pasas mucho tiempo en el trabajo: esto hace que le dediques menos tiempo a tu vida social y personal, por lo que se vuelve pesado para tu día a día. Le dedicas tanto tiempo al ámbito laboral que poco a poco se convierte en un malestar diario.

2. Inseguridad sobre tu situación laboral: si sientes continua preocupación a perder tu trabajo, eso influirá irremediablemente en tu estado de ánimo y tu salud. Esta situación puede generar un efecto de retroalimentación ya que debido al temor de perder el empleo, tienes la posibilidad de tomar responsabilidades de peso las cuales te llevan a generar mucho más estrés. Y a la final acabas aceptando tanta carga laboral que puedes, incluso, sentirte culpable de no cumplirlas y eso lleva a sumar más estrés.

3. Mal ambiente laboral: no disfrutar de un buen ambiente laboral puede influirte en distintos aspectos; desde el propio estado de animo de los trabajadores hasta la disminución de la productividad. Está comprobado que nuestro ambiente de trabajo es un factor determina el desarrollo social de nuestra vida adulta.

4. Te sientes poco valorado en el trabajo: Todos tenemos la necesidad de ser valorados. Sea que seamos niños o adultos, la necesidad es permanente. Si no recibimos algún tipo de elogio o recompensa en el trabajo, puede que nos estresemos solo por retener la idea de que nuestro trabajo no se destaca o no lo estemos haciendo bien. No obtener de los demás la reacción que buscamos, produce efectos negativos en nuestra autoestima. Es en este punto donde la ansiedad y el estrés suele manifestarse con más facilidad.

5. Falta de motivación: sientes que no eres lo suficientemente valorado por parte de tus superiores o porque tu sueldo que no te satisface. También el hecho de que no te guste tu trabajo o sientas que no eres capaz de cumplir con tu trabajo. La falta de motivación puede generarse por distintas causas, pero lo más importante es saber gestionarlas.

Debido a estos puntos y muchos otros, algunas personas se toman un tiempo y replantean sus intereses y necesidades laborales. Esto se debe mayormente a inconformidades como las que se han planteado anteriormente. Es normal que solamos compararnos con los demás, ya que pensamos en el hecho de que «si los demás pueden, yo también puedo». Hay que tener muchísimo cuidado con ello ya que, sumado con otros factores, puede llevarnos a la larga a generar un estrés bastante fuerte sin siquiera darnos cuenta.

RECOMENDACIONES

Si sientes que tu desarrollo de estrés está llegando a límites que no pueden ser soportados, te animamos a que visites un especialista en saluda mental. Ojo, no decimos con esto que tienes algún problema mental, pero el asistir a un consultorio puede ayudarte a drenar todo lo que tengas acumulado. La ayuda profesional es fundamental.